Sí, cuando esté muy borracha llamaré para decirte que te amo. Pero sólo cuando esté muy borracha.
Antes no.
viernes, marzo 27, 2009
miércoles, marzo 25, 2009
Que no te vendan amor sin espinas...
Qué raro es el mundo y ¡qué bonito enamorarse otra vez! ¡Cómo si no supieras en qué acaba todo!
Pero los dejo con palabras más bellas al respecto:
Pero los dejo con palabras más bellas al respecto:
There's one thing I want to say, so I'll be brave
You were what I wanted
I gave what I gave
I'm not sorry I met you
I'm not sorry it's over
I'm not sorry there's nothing to save
I'm not sorry there's nothing to save...
Your Ex-lover is dead/Stars
You were what I wanted
I gave what I gave
I'm not sorry I met you
I'm not sorry it's over
I'm not sorry there's nothing to save
I'm not sorry there's nothing to save...
Your Ex-lover is dead/Stars
(Cómo quisiera que pudieras leer esto)
martes, marzo 24, 2009
Un boing de tamarindo
Y ya.
.
..
...
Y hartos chismes. Mi amiga me dijo: "Aléjate si quieres estabilidad en tu vida". Y yo pensé: ¿estabilidad en mi vida? ¿Cómo para qué? Ahora lo sé. Y también, el valor de los chismes.
.
..
...
Y hartos chismes. Mi amiga me dijo: "Aléjate si quieres estabilidad en tu vida". Y yo pensé: ¿estabilidad en mi vida? ¿Cómo para qué? Ahora lo sé. Y también, el valor de los chismes.
lunes, marzo 23, 2009
Un boing de mango y uno de uva.
Antes de encontarse con otro, mi YO estaba entregado a la realización de mis actos.
José Alejandro Salcedo Aquino, de un libro que no he leído.
José Alejandro Salcedo Aquino, de un libro que no he leído.
Alguien te hace reir un rato y helo ahí: vuelves a empezar.
Creo que estoy enamorada. Me gusta alguien.
Soy re tonta. Como él me dijo que me permitiera ser. (Eso dice, yo no me acuerdo)
Soy re tonta. Como él me dijo que me permitiera ser. (Eso dice, yo no me acuerdo)
viernes, marzo 20, 2009
Crónica de un domingo
Soñé que estaba en un concierto de Radiohead en el Foro Sol. Bien chido, les abría Kraftwerk, imagínate.
En el escenario había cuatro mesitas, como pedestales metálicos, con una lap top cada una. La banda tenía horas, días, 14 años, esperando el concierto. El Foro se había llenado temprano, pasaban música electrónica y cada que terminaba una rola, la banda chiflaba, pero qué los iban a andar pelando, todavía brillaba el sol y el concierto era hasta a las ocho.
Pero estaba soñando y Kraftwerk empezó diez minutos antes. Güey, eso sólo pasa en los sueños. Tocaron Man Machine; atrás de ellos había una pantalla que pasaba la letra de la rola con una tipografía como de compu del 93… Sí, yo no tenía compu en el 93, pero se me hace que así eran, con la resolución bien baja. Se acabó esa rola y uno del público se quedó como trabado, decía: “Machín, machín, sí, machín”.
Luego tocaron Tour de France, y pasaron un video en blanco y negro (¡Soñé en blanco y negro!) del Tour. Los caminos por donde pasan los ciclistas los iluminaban con rayas de distintos colores, se veía ochentero… Geniales. Tocaban casi todo el Man Machine: Autobahn, The Model, y al final, The Robots. Con esa mi sueño chafeó, como si fuera una pesadilla.
Cuando tocan esa rola, apagan la luz y al prenderla, en lugar de los Kraftwerk, frente a las laps hay cuatro robots que tocan The Robots, y bailan, pero no soñé que la apagaran y veíamos al staff subiendo a los robots. Re chafa.
Tocaban Radioactivity, Boing Boom Tschak, Numbers, Trans Europe Express. Todos sus videos eran de imágenes referentes a lo que la rola narraba y hacían que la imagen y la música se coordinaran.
La banda ya estaba desesperada, o sea, comprendíamos qué es Kraftwerk, pero todos queríamos ver a Radiohead. Cada rola de los alemanes, desde la primera, la aplaudíamos y los aplausos, como si hablaran, decían: “¡Ya lléguenle!”. Si hubiera sido cierto, los hubieran bajado. Pero en un sueño, las bandas abridoras reciben algo de respeto.
Cuando bajaron a los robots, el machín trabado gritaba: “¡A la verga!”, uno por cada robot. Al último le gritó: “Tú, pinche Jürgen, ¡a la verga!”. Reímos en mi sueño. En ese momento sentimos que ya se iban, pero fue un encore…
Regresaron a tocar Music Non Stop, vestidos con unos trajes iluminados por rayas verdes, horizontales y verticales, que formaban cuadros. Se fueron uno por uno y nos dio harto gusto. Dejaron un loop de fondo: “Music non stop”, con una voz robotizada que cada vez era más débil y maquinal.
Si te querías mover para adelante, la banda no te dejaba. Ellos también eran de pesadilla. Imagínate que en tu propio sueño, cuando vas avanzando, se te cruza un güey de brazos y no te deja pasar, colgando jeta.
Cuando terminó Kraftwerk, vi mi reloj: 8:45. En eso, la gente se convirtió en olas de mar y me arrastraban. Da pánico estar sola en el mar, y aunque la ola me iba a dejar frente al escenario, pensé que no tenía fuerzas contra su embate y nadé en reversa. Entonces toda la bola de culeros que se te cruzaban de brazos, ora sí te dejaba pasar…
Se sintieron las olas como 10 minutos. Luego nos entretuvimos viendo al staff de Radiohead.
Quitaron la pantalla, las mesitas, las compus, empezaron a meter instrumentos… Lo mejor fue cuando vimos que las lámparas a los lados del escenario, que parecían propiamente las piernas de este, se movieron hacia el centro y ocuparon todo el espacio. Todo eso duró 48 minutos, pero en los sueños el tiempo no se siente.
Estábamos haciendo la ola, güey, todo el Foro Sol haciendo la ola, ordenaditos. Yo me volteé y pude ver a toda la gente de gradas. Cuando me tocó a mí levantar los brazos, se apagó la luz y todos gritaron. En un instante pasé de estar haciendo la ola a comprender que iba a escuchar a Radiohead en directo. Eran las 9:33.
Empezaron con 15 Step y toda la banda gritó más y la coreaba. Yo soñé que estaba soñando. Me pellizcaba para comprobar que no era un sueño, pero te digo que lo soñé. Y veía a los Radiohead y me decía que sí, que estaba ahí. Y que todos estaban ahí. Al terminar, el Yorke dijo: “Gracias”, así en español, y todos se venían.
Luego tocaron Airbag, fue el primer baile frenético del Yorke, ya ves que parece que se deshace. Generalmente las primeras rolas son como leves, de calentamiento, pero a Radiohead nos entregamos a la primera. Para la tercera, There, There, ya todos estaban eufóricos. La gente decía, bien contenta: “¿Ves? Te dije que la iban a tocar”. Ya no se convirtieron en olas, todos permanecieron quietos, vibraban de otro modo viendo al escenario.
La banda identificaba las rolas al primer acorde y gritaban conmocionados. Todos juntos, del mismo modo.
Cuando tocaron All I Need, lloré. ¿Has llorado dentro de un sueño? Se siente re gacho. Luego tocaron Nude ¿por qué no soñaba con otras canciones? Lo peor es que estaba completamente sola, en medio de toda esa gente a la que le valía madre. Era como una canción de Radiohead.
Tocaron Weird Fishes/Arpeggi entonces. Re gacho, te digo, la banda que había sido como olas de mar, ahora eran peces extraños que te comían cruzados de brazos.
Luego, The Gloaming. Esa la banda la recibió tranquila. Pero entonces, National Anthem. Qué euforia. Al fondo, una pantalla volvió rojo el escenario y las lámparas también eran rojas. Todo el Foro estaba prendido. Cuando acabó, todo se apagó junto con la canción.
Porque llevaban un juego de luces súper coordinado con cada nota que tocaban. No en balde había tres ingenieros de iluminación, trepados en una tramoya. Eso, nomás se ve en sueños.
Esa nos dejó x, cuando comenzó No Surprises. ¡Güey, No Surprises! Toda la banda coreando… Los Radiohead se volteaban a ver, ellos sí sorprendidos. Luego, Jigsaw, otro levantón.
Thom Yorke cambió de guitarra y cantaron Lucky… Ese concierto se estaba pasando de bueno. Luego, un ritmo marcado por la bataca… Estaba ponedor y la gente se arrullaba quietecita.
Luego entró la guitarra… ¡Era Reckoner! No se oía tan bien como las otras… Una decepción. Pero no tan grande, güey, es Radiohead. Y Yorke dio el shakirazo, porque bailaba moviendo las caderas.
Luego, Optimistic, así viajadón, ya sabes. Luego soñé que tocaban Idioteque.
La banda coreaba más duro… Los coros. Como que todos se sabían esas partes, güey, no pude soñar mejor. Pero cuando en Idioteque dice: “Here I’m alive, after all the time” y, sobre todo, “This is really happening”, la banda no estaba coreando nada. ¡Güey! Yo no estaba soñando. 55 mil güeyes me sacaron del sopor, afirmando, contundentemente: “This is really happening”. No mames.
No, no mames. Después de Idioteque tocaron Fake Plastic Trees. El escenario se iluminó de verde y todo el Foro Sol se lamió las heridas. Yo sí vi cómo lloraban los demás mientras cantaban y también llevaban el ritmo con las palmas. 55 mil pares de manos, te lo juro, al mismo tiempo. Hacían un estruendo poderoso. Yorke cantó: “If I could be who you wanted… All the time” Y yo también lo dije.
A manera de sobada, para calmarnos, cantaron Bodysnatchers. Los Radiohead nos aplaudieron a nosotros, y se retiraron del escenario. Solitos, con la luz apagada, estos aplausos que hablaban se desbordaron. Y todos gritábamos: “Radiohead, Radiohead”. Fue el primer encore.
Güey, qué encore. Yorke movió el piano al centro del escenario, se sentó. Cada que tocaba el piano, creíamos que tocaría Motion Picture Soundtrack, pero nunca la tocan en vivo.
Tocó Videotape…. Uy, otra vez, todos dolidos. Casi al terminar, dejé de mirar al frente y me miré las manos, que brillaban por la luz azul del escenario. Y eso lo enmarcó el final de la canción: “No matter what happens now / I won't be afraid / Because I know today has been / The most perfect day I've ever seen”. Eso resume todo.
Ya estábamos bien cansados. Y comenzó Paranoid Android. Cómo puso. Ahí descubrí que es la rola por excelencia de los chicos ardidos y todos en el Foro estaban ardidos.
House Of Cards, tranqui, relax, y luego… My Iron Lung. No la tocaban desde 2003. La banda que es fan del disco The Bends debe haberlo disfrutado mucho. Un encore de lujo que terminó con Street Spirit.
En algún momento de la noche la banda gritaba: “Jonny, Jonny…”, que toca tremendamente la guitarra. Yorke sonrió y señaló a O’Brien y todos gritamos: “Ed, Ed…”. Los Radiohead sonrieron. Yorke se pasó a medio escenario, se nos quedó viendo y levantó la mano, como saludo. Nos venimos otra vez.
Para el segundo encore ya estábamos molidos. Tocaron Pyramid Song y la disfrutamos quietos, en silencio.
Pero luego tocaron Just y volvimos a estallar. Qué sorpresa.
Ya exangües, empezó Everything In Its Right Place, con esa cierran sus shows de 25 canciones… Dejaron el final en loop y se fueron. Nadie gritó. El loop fue eterno, hipnótico. Morado.
La luz y el sonido se apagaron al mismo tiempo, de golpe. Nadie gritó.
Quedamente, en silencio, nos dirigimos a la puerta. Llorosos, sudados. Satisfechos.
En el escenario había cuatro mesitas, como pedestales metálicos, con una lap top cada una. La banda tenía horas, días, 14 años, esperando el concierto. El Foro se había llenado temprano, pasaban música electrónica y cada que terminaba una rola, la banda chiflaba, pero qué los iban a andar pelando, todavía brillaba el sol y el concierto era hasta a las ocho.
Pero estaba soñando y Kraftwerk empezó diez minutos antes. Güey, eso sólo pasa en los sueños. Tocaron Man Machine; atrás de ellos había una pantalla que pasaba la letra de la rola con una tipografía como de compu del 93… Sí, yo no tenía compu en el 93, pero se me hace que así eran, con la resolución bien baja. Se acabó esa rola y uno del público se quedó como trabado, decía: “Machín, machín, sí, machín”.
Luego tocaron Tour de France, y pasaron un video en blanco y negro (¡Soñé en blanco y negro!) del Tour. Los caminos por donde pasan los ciclistas los iluminaban con rayas de distintos colores, se veía ochentero… Geniales. Tocaban casi todo el Man Machine: Autobahn, The Model, y al final, The Robots. Con esa mi sueño chafeó, como si fuera una pesadilla.
Cuando tocan esa rola, apagan la luz y al prenderla, en lugar de los Kraftwerk, frente a las laps hay cuatro robots que tocan The Robots, y bailan, pero no soñé que la apagaran y veíamos al staff subiendo a los robots. Re chafa.
Tocaban Radioactivity, Boing Boom Tschak, Numbers, Trans Europe Express. Todos sus videos eran de imágenes referentes a lo que la rola narraba y hacían que la imagen y la música se coordinaran.
La banda ya estaba desesperada, o sea, comprendíamos qué es Kraftwerk, pero todos queríamos ver a Radiohead. Cada rola de los alemanes, desde la primera, la aplaudíamos y los aplausos, como si hablaran, decían: “¡Ya lléguenle!”. Si hubiera sido cierto, los hubieran bajado. Pero en un sueño, las bandas abridoras reciben algo de respeto.
Cuando bajaron a los robots, el machín trabado gritaba: “¡A la verga!”, uno por cada robot. Al último le gritó: “Tú, pinche Jürgen, ¡a la verga!”. Reímos en mi sueño. En ese momento sentimos que ya se iban, pero fue un encore…
Regresaron a tocar Music Non Stop, vestidos con unos trajes iluminados por rayas verdes, horizontales y verticales, que formaban cuadros. Se fueron uno por uno y nos dio harto gusto. Dejaron un loop de fondo: “Music non stop”, con una voz robotizada que cada vez era más débil y maquinal.
Si te querías mover para adelante, la banda no te dejaba. Ellos también eran de pesadilla. Imagínate que en tu propio sueño, cuando vas avanzando, se te cruza un güey de brazos y no te deja pasar, colgando jeta.
Cuando terminó Kraftwerk, vi mi reloj: 8:45. En eso, la gente se convirtió en olas de mar y me arrastraban. Da pánico estar sola en el mar, y aunque la ola me iba a dejar frente al escenario, pensé que no tenía fuerzas contra su embate y nadé en reversa. Entonces toda la bola de culeros que se te cruzaban de brazos, ora sí te dejaba pasar…
Se sintieron las olas como 10 minutos. Luego nos entretuvimos viendo al staff de Radiohead.
Quitaron la pantalla, las mesitas, las compus, empezaron a meter instrumentos… Lo mejor fue cuando vimos que las lámparas a los lados del escenario, que parecían propiamente las piernas de este, se movieron hacia el centro y ocuparon todo el espacio. Todo eso duró 48 minutos, pero en los sueños el tiempo no se siente.
Estábamos haciendo la ola, güey, todo el Foro Sol haciendo la ola, ordenaditos. Yo me volteé y pude ver a toda la gente de gradas. Cuando me tocó a mí levantar los brazos, se apagó la luz y todos gritaron. En un instante pasé de estar haciendo la ola a comprender que iba a escuchar a Radiohead en directo. Eran las 9:33.
Empezaron con 15 Step y toda la banda gritó más y la coreaba. Yo soñé que estaba soñando. Me pellizcaba para comprobar que no era un sueño, pero te digo que lo soñé. Y veía a los Radiohead y me decía que sí, que estaba ahí. Y que todos estaban ahí. Al terminar, el Yorke dijo: “Gracias”, así en español, y todos se venían.
Luego tocaron Airbag, fue el primer baile frenético del Yorke, ya ves que parece que se deshace. Generalmente las primeras rolas son como leves, de calentamiento, pero a Radiohead nos entregamos a la primera. Para la tercera, There, There, ya todos estaban eufóricos. La gente decía, bien contenta: “¿Ves? Te dije que la iban a tocar”. Ya no se convirtieron en olas, todos permanecieron quietos, vibraban de otro modo viendo al escenario.
La banda identificaba las rolas al primer acorde y gritaban conmocionados. Todos juntos, del mismo modo.
Cuando tocaron All I Need, lloré. ¿Has llorado dentro de un sueño? Se siente re gacho. Luego tocaron Nude ¿por qué no soñaba con otras canciones? Lo peor es que estaba completamente sola, en medio de toda esa gente a la que le valía madre. Era como una canción de Radiohead.
Tocaron Weird Fishes/Arpeggi entonces. Re gacho, te digo, la banda que había sido como olas de mar, ahora eran peces extraños que te comían cruzados de brazos.
Luego, The Gloaming. Esa la banda la recibió tranquila. Pero entonces, National Anthem. Qué euforia. Al fondo, una pantalla volvió rojo el escenario y las lámparas también eran rojas. Todo el Foro estaba prendido. Cuando acabó, todo se apagó junto con la canción.
Porque llevaban un juego de luces súper coordinado con cada nota que tocaban. No en balde había tres ingenieros de iluminación, trepados en una tramoya. Eso, nomás se ve en sueños.
Faust Arp también estuvo tranqui. Así soñé el concierto: una tranqui, una ponedora y una triste. Todo fue así.
Esa nos dejó x, cuando comenzó No Surprises. ¡Güey, No Surprises! Toda la banda coreando… Los Radiohead se volteaban a ver, ellos sí sorprendidos. Luego, Jigsaw, otro levantón.
Thom Yorke cambió de guitarra y cantaron Lucky… Ese concierto se estaba pasando de bueno. Luego, un ritmo marcado por la bataca… Estaba ponedor y la gente se arrullaba quietecita.
Luego entró la guitarra… ¡Era Reckoner! No se oía tan bien como las otras… Una decepción. Pero no tan grande, güey, es Radiohead. Y Yorke dio el shakirazo, porque bailaba moviendo las caderas.
Luego, Optimistic, así viajadón, ya sabes. Luego soñé que tocaban Idioteque.
La banda coreaba más duro… Los coros. Como que todos se sabían esas partes, güey, no pude soñar mejor. Pero cuando en Idioteque dice: “Here I’m alive, after all the time” y, sobre todo, “This is really happening”, la banda no estaba coreando nada. ¡Güey! Yo no estaba soñando. 55 mil güeyes me sacaron del sopor, afirmando, contundentemente: “This is really happening”. No mames.
No, no mames. Después de Idioteque tocaron Fake Plastic Trees. El escenario se iluminó de verde y todo el Foro Sol se lamió las heridas. Yo sí vi cómo lloraban los demás mientras cantaban y también llevaban el ritmo con las palmas. 55 mil pares de manos, te lo juro, al mismo tiempo. Hacían un estruendo poderoso. Yorke cantó: “If I could be who you wanted… All the time” Y yo también lo dije.
A manera de sobada, para calmarnos, cantaron Bodysnatchers. Los Radiohead nos aplaudieron a nosotros, y se retiraron del escenario. Solitos, con la luz apagada, estos aplausos que hablaban se desbordaron. Y todos gritábamos: “Radiohead, Radiohead”. Fue el primer encore.
Güey, qué encore. Yorke movió el piano al centro del escenario, se sentó. Cada que tocaba el piano, creíamos que tocaría Motion Picture Soundtrack, pero nunca la tocan en vivo.
Tocó Videotape…. Uy, otra vez, todos dolidos. Casi al terminar, dejé de mirar al frente y me miré las manos, que brillaban por la luz azul del escenario. Y eso lo enmarcó el final de la canción: “No matter what happens now / I won't be afraid / Because I know today has been / The most perfect day I've ever seen”. Eso resume todo.
Ya estábamos bien cansados. Y comenzó Paranoid Android. Cómo puso. Ahí descubrí que es la rola por excelencia de los chicos ardidos y todos en el Foro estaban ardidos.
House Of Cards, tranqui, relax, y luego… My Iron Lung. No la tocaban desde 2003. La banda que es fan del disco The Bends debe haberlo disfrutado mucho. Un encore de lujo que terminó con Street Spirit.
En algún momento de la noche la banda gritaba: “Jonny, Jonny…”, que toca tremendamente la guitarra. Yorke sonrió y señaló a O’Brien y todos gritamos: “Ed, Ed…”. Los Radiohead sonrieron. Yorke se pasó a medio escenario, se nos quedó viendo y levantó la mano, como saludo. Nos venimos otra vez.
Para el segundo encore ya estábamos molidos. Tocaron Pyramid Song y la disfrutamos quietos, en silencio.
Pero luego tocaron Just y volvimos a estallar. Qué sorpresa.
Ya exangües, empezó Everything In Its Right Place, con esa cierran sus shows de 25 canciones… Dejaron el final en loop y se fueron. Nadie gritó. El loop fue eterno, hipnótico. Morado.
La luz y el sonido se apagaron al mismo tiempo, de golpe. Nadie gritó.
Quedamente, en silencio, nos dirigimos a la puerta. Llorosos, sudados. Satisfechos.
martes, marzo 17, 2009
Spa en casa
Yo sé que todos ustedes son coquet@s y les gusta andar guap@s.
Pero que sale bien caro...
Así, les paso al costo el blog de una micro empresaria dedicada a la manufactura artesanal de cepillos. Hay cepillos para masajear el cabello, el cuerpo, para eliminar pelusa de la ropa y para un montón de otras cosas.
También hace jabones para exfoliar.
Visítenla.
Pero que sale bien caro...
Así, les paso al costo el blog de una micro empresaria dedicada a la manufactura artesanal de cepillos. Hay cepillos para masajear el cabello, el cuerpo, para eliminar pelusa de la ropa y para un montón de otras cosas.
También hace jabones para exfoliar.
Visítenla.
I lost my self
¿En broma? solía decir que después de ir a un concierto de Radiohead podría morir en paz.
Los vi el domingo... El concierto más intenso de mi vida. Los mejores amigos, desperdigados. La contundencia del final fue demoledora. Me tiré al pasto para recuperarme y no lo logré.
Hoy ha sido el día más triste de mi vida. O quizás exagero.
Escribí una reseña casi tan agotadora como el concierto. Si termino de capturarla, la subo. Pero a pesar del esfuerzo, dudo haber logrado describir la extraña sensación, como de irrealidad que de repente era rota por las lagrimas.
Hoy me sentí muy triste. Y justo ahora comienzo a pensar que quizás estaba triste porque no fui al segundo concierto... Pero todo el día pensé que quizás sí perdí algo.
Los vi el domingo... El concierto más intenso de mi vida. Los mejores amigos, desperdigados. La contundencia del final fue demoledora. Me tiré al pasto para recuperarme y no lo logré.
Hoy ha sido el día más triste de mi vida. O quizás exagero.
Escribí una reseña casi tan agotadora como el concierto. Si termino de capturarla, la subo. Pero a pesar del esfuerzo, dudo haber logrado describir la extraña sensación, como de irrealidad que de repente era rota por las lagrimas.
Hoy me sentí muy triste. Y justo ahora comienzo a pensar que quizás estaba triste porque no fui al segundo concierto... Pero todo el día pensé que quizás sí perdí algo.
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